lunes, 15 de junio de 2009
Y ahora que?
Simplemente, me remito a lo que me ha dicho E: No le cierres tu el capítulo pero tampoco le dejes abrir el libro por la página que quiere leer...
Y yo que siempre he sido un poco San Bernardo... pues seguro que le contesto (aunque ella a veces no haya contestado muchos de mis mails) y le ofrezco mi mano amiga...
Si no fuera así, pues quizá tampoco fuera yo...
domingo, 14 de junio de 2009
Esperanza
Me decidí: Hoy he arrinconado todas sus cosas. No en una caja, sinó en un estante escondido de mi vista. Sus cds, sus películas, sus tazas, sus regalos... No quiero ver nada que me recuerde a ella y me haga llorar. Nada de nada.
Espero conseguirlo. Por suerte volví a engancharme a Larsson y esta mañana llamé a L para hacer conversación semanal.
Empiezo nueva aventura empresarial y espero que me salga bien. Sola. A veces da vértigo. Pero si no es así... como?
Domigo reflexivo
He dormido en casa de R. La cena genial. Buena conversación y buen espacio para soltar las penas y recoger alguna verdad de las que no apetece oir pero que a la larga te ayudan a resituarte.
Volver a contar. Eran 100 días para empezar a respirar. Conté hasta 40 y no pude más. Exploté y ahora a empezar de nuevo.
Ahora escucho a Damien Rice. Me voy a la ducha para aclararme las ideas y decidir que tipo de día va a ser este domingo de junio.
sábado, 13 de junio de 2009
Lo bueno y lo malo...
Lo malo: poner en una caja todos sus regalos y enviárselos por correo - enviarle un mail largo desahogando todos mis sentimientos - decirle que hubiera preferido no conocerla - no volver a pisar Londres - borrarla de mis contactos - pedir que nadie me vuelva a hablar de ella. (Por suerte la lista es más corta...).
Pero lo peor es que no sé que escoger...
viernes, 12 de junio de 2009
Dia 2
Lo malo es que la realidad a veces es tan distinta de lo imaginado...
Lo bueno es que aprendí a resurgir. O quizá no lo aprendí. Quizá es que ser escorpio me ayuda a renacer cuando ya no puedo traspasar el suelo.
Poco a poco, pero sumando un día para el olvido.
jueves, 11 de junio de 2009
Empezar de nuevo
Ahora me apetece hablar de como olvidarla. Como empezar a dar pasos sin sufrir. Empezar de cero. Porque yo ya lo he intentado. O al menos le he dicho lo que siento, lo que hay dentro de mi. Y si no lo ha querido, pues me tengo que joder.
Menuda llorera la de ayer por la noche. De las que hacen época... Segunda tristeza de mi vida. Cuando ves que el tren se escapa. Y nunca se sabe. Pero yo ahora lo sé. Que ya es historia.
Con todo, no me queda más remedio que seguir adelante.
domingo, 14 de septiembre de 2008
Una palabra tuya

Rompiendo con el post anterior en que parecía que el tono vital era un poco decadente (quizá me contagié de lo que fue el último Festival de Venecia...), hoy os hablaré de una película que, aunque nos habla de unos personajes en la deriva vital del desamparo, me hace sentir bastante afortunada.
Rosario y Milagros. Esos son sus nombres. Y no son personajes nuevos, sinó que la primera vez que los conocimos fue en uno de los capítulos que componían la coral Ataque Verbal (Miguel Albaladejo, 2000). Ahora regresan interpretados por dos actrices diferentes y con su propio largometraje (recordar que Elvira Lindo daba vida a uno de los personajes). Y el resultado, en cuanto a creación de personajes por parte de Malena Alterio y Esperanza Pedreño es excelente, sobretodo en el caso de esta última... Les conocemos, identificamos y observamos como sienten una compasión mútua.
La vida es soledad, o puedes estar solo y arrimarte al primer personaje que se cruce en tu camino. No se inventa nada Elvira Lindo cuando nos habla de estos personajes de la calle, que se aventuran a vivir sin nada ni nadie a lo que aferrarse, al menos nada que hayan escogido por propia voluntad, y no les queda más remedio que conformarse con aquello que el destino les presenta. Y dentro de las posibilidades, sentirse feliz debe ser un logro.
Rosario se conforma desde la amargura, mientras que Milagros tiene una actitud más vital y despreocupada, desafiando incluso lo más convencional, aferrándose a lo que ella obtiene como un regalo del "Cristo fosforescente"...
Me ha gustado, aunque creo que el argumento entra con calzador y es solo un telón de fondo para que los personajes cobren vida. Vale la pena solo para disfrutar de la interpretación de Esperanza Pedreño, a la que deseo que sea una firme candidata a alguno de los próximos premios Goya...
